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Archivos Mensuales: diciembre 2012

Carta abierta del Portavoz Nacional del SAT, Diego Cañamero

Se acerca el fin de 2012 y es algo común pensar en el próximo año. Todas las personas hacemos balance de este año y nos proponemos nuevos retos para el próximo. Los que llevamos Andalucía en nuestro corazón no podemos dejar pasar esta ocasión para reflexionar en voz alta sobre el estado de nuestra nación.

Andalucía sufre. Sufren las miles de familias desahuciadas que han perdido su casa. No hay nada más inhumano que desalojar a una familia de su hogar. Y todo para alimentar la voracidad insaciable de unos banqueros sin escrúpulos. Sufre el millón y medio de personas sin empleo. Tener unas manos para trabajar; tener una carrera terminada; disponer de tu capacidad tanto manual como intelectual y no encontrar un trabajo digno es deprimente para cientos de miles de personas, pero lo es aún más para nuestra sociedad. Porque estamos desperdiciando el talento colectivo de nuestra tierra e hipotecando su futuro. Andalucía no se merece este atropello a nuestra dignidad colectiva.
Sufre Andalucía cuando la patronal aprovechando el drama del paro masivo aprieta a la baja los salarios y las condiciones de trabajo de los afortunados y afortunadas que aún tienen el privilegio de tener un empleo. Sufre Andalucía cuando ve como nuestra juventud abandona nuestra tierra para buscarse la vida fuera como antes hicieron sus padres y abuelos. Sufre Andalucía cuando se recorta el presupuesto en salud, educación, dependencia y servicios sociales. Sufre Andalucía al ver su soberanía pisoteada por bases extranjeras que llevan muerte y destrucción a otros pueblos.

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http://www.youtube.com/watch?v=0bv_YtrGl7U

Hay veces que me pregunto
Pero no sé contestarme
Lo que hacemos en la vida
Luego de nada nos vale
Todo es una mentira
Todo se lo lleva el aire
Hay veces que me pregunto
Pero no sé contestarme

Porque todo lo que piensas tú
Son ilusiones, que más me da
Son ilusiones, y así nací
Son ilusiones

Si vas a morir de vieja
Aunque quedan muchos años
Por qué no afrontas la vida
Y dejas la ilusión a un lado
No se puede estar viviendo
Siempre pensando y pensando
Si eres joven y bonita
Por qué no luchas por algo

Porque todo lo que piensas tú
Son ilusiones, que más me da
Son ilusiones, y así nací
Son ilusiones

Porque todo lo que piensas tú
Son ilusiones, que más me da
Son ilusiones, y así nací
Son ilusiones

Todo es mío! Todo, todo…

A principio del presente siglo, siendo Arzobispo de Sevilla el eminentísimo señor cardenal Arias, mandó éste hacer una especial escalera en su palacio de piedra de jaspe, la cual tuvo de costo más de veinte y dos mil ducados; pues como Don Amaro entrase frecuentemente a pedir la limosna para su Casa de Inocentes, luego que vio concluida la dicha escalera, un día que subía por ella, encontró al pasar unos pajes, y les preguntó que cuánto había costado aquella alhaja. Y habiéndosele dicho que costó algo más de los veinte y dos mil ducados, respondió: Muy santo debe ser su eminencia pues ha hecho un milagro tan grande, al haber convertido el pan de los pobres de Jesucristo en piedras, que sólo sirven para ostentar la grandeza y vanidad de este mundo. Allá se lo habrá Marta con sus pollos, que en llegando el día de la cuenta, quien hubiera gastado menos saldrá mejor librado.

ACAMPADA SEVILLA_¿vivimos en democracia?. En “las setas”.

Dicen que en Sevilla han quitado las comedias; y quisiera saber yo si son más donosos los títeres. Bien cierto saben ellos que es cierto, y ha hecho muy mal el señor Asistente en habernos quitado las comedias y habernos traído aquellos títeres. (Esto dijo mirando y señalando a los Tenientes).

Hartos de llevar los pantalones. Compartir cuidados

Salgamos de casa: rechacemos el hogar en la medida en que queremos unirnos con las demás mujeres para luchar contra todas las situaciones que presuponen que las mujeres están en casa, para conectarnos con todas las situaciones que presuponen que la gente se queda en guetos, ya sea el gueto del jardín de infancia, del colegio, del hospital, del asilo o de las zonas chabolistas. Abandonar el hogar es ya una forma de lucha, porque así estos servicios sociales ya no se desarrollarán en esas condiciones y, necesariamente, todos los que trabajan pedirán que el capital los organice, que recaiga sobre él tal carga: con tanta mayor violencia cuanto más violento, decidido y masificado sea este rechazo del trabajo doméstico por parte de las mujeres.

 

Algunos todavía distraídos piensan que “ama de casa” sólo significa “mujer casada”. Por el contrario, a lo que hay que poner precio es al trabajo doméstico, lo haga quien lo haga, casado o no casado, joven o viejo, hombre o mujer. Si acaso, las mujeres, en tanto que son las que cargan con una enorme cantidad de este trabajo, constituirán la fuerza pujante en la lucha también todos aquellos estratos más débiles y marginados, como los mayores y los niños que, en las familias “con falta de dinero”, deben casi siempre realizar las tareas domésticas que no realiza la madre mientras hace de dependienta, obrera o tejedora.